Hace ya un tiempo, en los albores de mi desintegración cerebral, leí en algún sitio que las mujeres que tienen sólo un hijo están mejor de la azotea que las que tienen dos; y las que tienen dos mejor que las que tienen tres y así en sucesivo.
Vamos, que el número de hijos es inversamente proporcional a firmeza sesera de la madre que los parió - y a la dermatológica también, por cierto.
Lo que el relato de marras no especificaba - o sí, no olviden que yo ya tengo tres - es si la locura de la moza era de serie o si acaso prosperaba con cada horneada infantil. O lo que viene a ser la perpetua incógnita del huevo y su gallina de toda la vida de Dios.
Digánme ustedes ¿Estaba yo así de mal ya antes de pasar por el paritorio? (Inciso: la opinión de mi madre es subjetiva y no tiene validez alguna en este asunto) ¿Supuso Destroyer un punto de inflexión y desplome en mi armonía interior? ¿Eran la voces igual de pesadas antes de nacer el del Rizo?
Estas y otras cuestiones de índole emparentada me atormentan ocasionalmente. Pero estos días en los que la nieve, el frío, el viento y el tajo del maromen han conspirado con éxito para recluirme durante horas en pueril compañía de tres, han pasado a convertirse en obsesión enfermiza.
Hacerle vudú mental a la profesora del Mayor a la par que explico con candor la técnica de la sustracción por enésima vez, requiere el funcionamiento de personalidades autoexcluyentes de forma simultánea. Si a esto le añaden una reprimenda contundente al del Rizo por atornasolamiento de paredes, son tres identidades y dos de ellas en voz alta. Si además resulta que los rotuladores del delito eran de Destroyer y este quiso reconquistarlos por la fuerza, no queda más remedio que invitar a la personalidad consolante para el herido, redirigir la amonestación al hiriente y tratar de suplicarle con sosiego al primogénito desatendido que se espere un momentito. Todo esto a la vez; en tandas de diez a quince minutos; cada tarde desde hace una semana.
Me entienden ¿verdad? ¡¿verdad?!
Pues bien, creo que he resuelto el enigma.
Ha sido sin querer queriendo, como suelen pasar estas cosas, que ya me dirán ustedes si una escapada de consumismo navideño con el maromen y el mayor a la metrópoli, en plena ventisca del infierno, les parece un entorno apropiado para revelaciones metafísicas.
No, claro que no lo es. Porque nos pasamos el día patinando de tienda en tienda, cargados de cajas y bolsas, con una hora para comer y mucho tráfico por delante. Y el niño - que no me pregunten por qué tipo de asamblea pedagógica se le cerró ayer el colegio - pisándonos los talones. Sin rechistar; ni llorar; sin piruetear por el restaurante; sin despedazar adornos purpurinosos, ni desvalijar acicalados abetos; sin pañal, ni chupete, ni siesta. Un deleite de mesura y discreción todo él.
A mí, por mi parte, no me habrían reconcido: peinada, sin gritar ni amenazar, sin chorretones en la ropa, con el bolso libre de galletas. ¡Un primor de mujer! ¡Un ejemplo de sosiego maternal!
Pero esa dama expiró; exactamente diez minutos después de recaudarle los otros dos a su abuela.
He vuelto a ser la calamidad anímica de antes. Aunque más sabia, eso sí, no olviden que resolví el enigma de la demencia materna:
Señoras, ya sé que huelen muy bien y tienen esos piececitos, pero... plántese quien pueda.
Demencia ¡¡¡
ResponderEliminarCon tres niños, el invierno alemán y la proximidad del ¨espíritu ¨ navideño llamando a tú puerta. Como para no sentir en ocasiones ganas de liarte a pegar gritos y en ocasiones algún que otro trabucazo. –Por aquello de la vena hispánica y el espíritu Curro Jiménez- Una indigestión prusiana es lo que tienes. Animo¡¡¡
PD. Que fácil es opinar Como se nota que no tengo hijos. ¿Verdad?
Totalmente de acuerdo, madregremlin. En mi caso (también soy trimadre) debo añadir como causa a la pérdida neuronal la falta de sueño acumulada durante los últimos diez años.
ResponderEliminarLa maternidad no nos dulcifica el carácter: es la falta de sueño que produce que todo a tu alrededor pase o muy despacio o a tanta velocidad que nos impide subir a la realidad.
Lo único bueno de la navidad es comprar juguetes ...
PUes yo voy a echar al traste tu enigma, aquí La menda sólo tiene uno y no suelo ir ni peinada ni sosegada y mi bolso parece un chiringuito. Ahora que me hayas llamado inteligente y cuerda me mola. Pero claro si lo vemos desde un punto de vista racional, me acabas de decir claramente que no tenga más, ya que si segun aumenta el numero la cosa empeora y ya estoy como una regadera con el segundo directamente me ingresan.....
ResponderEliminarAnimo y saludos
Yo lo que creo es que ese sosiego y tranquilidad, con uno, te lo da el tener tres!!! O sea, para ti, acostumbrada a elevarlo todo al cubo, ir solo con uno es casi ir sin niños.
ResponderEliminarPues quizás en esta era que estamos viviendo, sea así la proporción. Pero en mi época somos 5 hermanos, cuantos más hijos, más desahogada vivía la madre, creo que lo estresante era tener uno. Soy del 63, y en esa época, el mayor iba cuidando del que iba detrás y así sucesivamente, y si había algún marrón, no llegaba a la madre,
ResponderEliminarlo resolvía el hermano mayor. Jolín cómo cambian las épocas. Saludos, siempre es gratificante leerte.
Habria que preguntarle a tu madre su versión:-)
EliminarMe has dao donde más me duele, amiga... ¿no escucharás mis pensamientos? Ay, calla, que sí, que sí lo haces...pero porque te los digo tós :) Atenderé aplicada tus razonamientos, pero si una tarde de lluvia y gritos no ha conseguido disuadirme.... Ay.
ResponderEliminarImagínate la que es profesora de preescolar, con 25 gremlins de 3 años pegando gritos y carreras, y luego 4 en casa, como una amiga mía. Es que sólo estamos diseñados para atender a una persona cada vez y cuando nos asaltan en jauría nos ponemos cardiacos. Ánimo, que tras el invierno alemán llega una primavera gloriosa. Y se ahorra cantidad yendo sólo de excursión a la ciudad. Yo durante 17 años recorrí la Innenstadt andando de cabo a rabo para ir a trabajar. No sabes la cantidad de chucherías que se acumulan.
ResponderEliminarBolso; yo voy a hablar del bolso.
ResponderEliminarCepillo con cannnntidad de pelos, un zumo, un lapiz, migas de galleta, un paquete de pastillas para las migrañas, un folio "todoblao" de la ultima charla de la escuela de padres, mas migas de galleta, una bolsa de azucarillo "teloprometoqueestesilotomo", el movil, un bote "grande" de colonia de niños (perdon, de niñas), dos barritas de chocolate, un chupachups, una cuchara con migas pegadas, un tapon de petitsuise, mas migas, una piedra (superchulaverdadmama?????) un bastoncillo de los oidos (sin usar), tapa del quesito de la merienda, paquete de chicles, cartera, trozo roto de la silla del coche, monedero (con migas de galleta dentro), regalo de hamburgueseria, cartera con carnet de piscina de la cria, mas migas (joderrrr en cuantas migas se puede convertir una galleta?????).
Hoy es un gran dia, se nota que la cria se esta haciendo mayor, y el bolso cada vez pesa menos.
Por cierto, hoy de que hablaba el post???? uy, en un bolsillo un caramelo (tochupao).
Parece que tenías mi bolso en tus manos...jajaja
EliminarPero es que huelen taaaaaaaan bieeeeeeennnn.... y esos piececitoooooss....
ResponderEliminar¿Se nota que "solo" tengo uno? ;-p
Tras el enigma doy por sentado el secreto. Y es que en tu entrada anterior casi parecía que te estabas planteando un cuarto angelito....pero tras el enigma descartamos tal situación. O estas loca??? Jejeje.
ResponderEliminar¿Serán los niños? ¿Será la nieve? ¿Será el país? ¿Serán las noches que empiezan a las tres y media? ¿Serán los deberes? ¿Será la ausencia de plástico en nuestras vidas? ¿El exceso de pimiento crudo? ¿Un empacho de leberwurst? ¿Qué será será? Como ves yo tampoco ando muy allá de lo mío. Te acompaño en el sentimiento.
ResponderEliminarJajajajajaja! O sea, que como yo me quedo con uno, tengo esperanzas, no? Jajaja!
ResponderEliminarBesos!
Yo adhiero a esa teoría. Con mi primera hija era un monje zen, y cuando en menos de dos años me convertí en madre de dos... Bueno de zen quedó poco y nada y de monje menos que menos.
ResponderEliminarSí, sí, completamente de acuerdo con la teoría.
Besos!
Ya te digo... Si mi santo DIU no me falla, yo con una me planto, que la azotea la tengo del revés desde que la moza nació.
ResponderEliminarUn beso preciosa!
Lo corroboro, y ahí va mi explicación:
ResponderEliminarMis embarazos son algo curiosos, porque en vez de engordar...adelgazo. Sí, señores, con el primero engordé sólo 6 kilos y medio y con el segundo sólo 4 kilos y medio. Teniendo en cuenta que los dos han pesado más de 3 kilos y medio al nacer...pues entiendo que los niños se me han comido...a mí y a mis neuronas, porque además de adelgazar cada día estoy más torpe: física y mentalmente.
De hecho, he tenido que leer tu post dos veces para entenderlo (vale, en realidad 3), cuando hace 2 años podría haberlo leído en diagonal, al revés y en alemán y ya habría hecho un comentario de texto en menos de lo que canta un gallo.
Y claro, cuantos más niños tienes, pues más quieres tener...porque el axioma se cumple: cada vez estamos peor de la azotea!!
Cuanta razón y cuanta sabiduría, a pesar de tu desintegración cerebral, que yo, como madre también de tres, comparto y suscribo. Señoras: no hagan caso a la propaganda paramaternal, reinvidiquen las maravillas del hijo único.
ResponderEliminarJajajajaja, parece hecha a medida esta entrada!!! No para mí, ojo, que yo con dos pongo a mi blog por testigo de que no volveré a preñarme!! Nunca!!!!
ResponderEliminarPero amigas que escucháis los cantos de sirenas, dad media vuelta y corred!! jajajajaja
Y yo me pregunto...¿la desintegración del seso materno sobreviene y sorprende a la parturienta por sentada en potro o viene en proporción a la cantidad de niño expulsado?
ResponderEliminarPor hacer cálculos y ver en qué nivel queda mi ya de por sí rasa inteligencia, en un posible y poco probable golpe de efecto múltiple...
Ay amiga...que sabes perfectamente CÓMO anda la rubia de hormonada últimamente... XD tu post me viene como anillo (nuvaring) al dedo!!! XDDDD
ResponderEliminarJo... yo tengo una y siempre estoy con el run-run del segundo... Cada vez que te leo se que quitan las ganas, pero creo que hoy casi me las has quitado del todo! Felicidades, eres un portento de mujer!!!
ResponderEliminarCuéntamelo a mí jaja que me paso 5 días a la semana, 8 horas al día con 8 - 12 destroyers de entre 2 y 4 años. :-) (Tengo decenas de personalidades y oigo voces en mi cabeza todos los días).
ResponderEliminarTe entiendo,te entiendo,yo tengo 2 que por separado son unos angelicos y juntos arman la de dios,así q ya me imagino como se te puede ir la olla con 3 ;-)
ResponderEliminarPues yo solo tengo una, y a la vista de lo leído me parece que te hago caso y me planto. Ando como loca todo el día, he notado que mi voz ha cambiado (ahora es más aguda), me pongo en pie de un salto si al vecino de arriba se le cae algo al suelo (aunque para los demás el sonido sea imperceptible), voy con la ojera colgada todo el día (que no hay producto que tape eso ni a la de 3, tengo tarifa plana de catarro y además, para colmo, 2 personalidades (una para mi niña y otra para mi hubby. Sois mis heroínas, ¿Cómo lo hacéis?
ResponderEliminarAhora empiezo a entender a mi mujer. Aunque, claro, yo la conocí antes de ser madre y ... creo que es progresivo. ¿Me pasará a mi lo mismo? ;-)
ResponderEliminarMis críos se llevan 20 meses. Sólo son dos pero parecían cuatro. Yo venía del trabajo derrotada y ellos tenían adrenalina para tumbarme. No sabía que el stress terminaba en depresión y necesité medicarme.. aunque fue peor el remedio que la enfermedad, porque además de agobiada, andaba drogada...
ResponderEliminarHan pasado muchos años y me apena que apenas me quedan buenos recuerdos de esa época y que nunca olvidé la sensación de angustia que tenía y la impotencia que me desbordaba... veintitantos años después todavia sigo "tocada".
Como positivo, que cuando crecieron eran una monería y me alegré de que crecieran tan parejos y en algún momento me volví a sentir libre.
Tu frase "la sensación de angustia que tenía y la impotencia que me desbordaba" me ha recordado que así me sentí cuando nació mi hija y me sentía tan culpable por no sentirme capaz. Ahora he mejorado un poco y leyéndote sé que todo estará bien. :-)
EliminarEntonces mi teoría es cierta: un hijo es lo ideal para la pareja, porque es lo mejor para la salud mental de la madre, pero es que darle un hermano al 'hijoúnico' es lo mejor para él, verdad?...Si es que en el fondo somos unas blandas y sentimentales.
ResponderEliminarPor cierto, con mis dos ya estoy cumplida, aunque si me hubiera puesto antes al tema probablemente habría caído un tercero jejeje
Y tiene más razón que un santo que como estás hecha al caos de tres, estar sólo con uno es lo más parecido al estado inicial del sistema...
Küssen, y por si no escribo antes, que disfrutes de la Navidad, en tu caso blanca inmaculada, y que el año 2013 siga manteniéndote esa energía y buen humor...
jajajajaja
ResponderEliminarUna vez, alguien me dijo que a más hijos, más problemas. Pero... la vida hay que vivirla, ¿no?
En primer lugar quiero felicitarte por el blog, me lo he leído, y disfrutado, entero.
ResponderEliminarLa experiencia que hemos tenido mi esposa y yo ha sido diferente a la tuya y a la de tantas personas que conocemos. Antes de tener hijos nos planteamos qué era lo que realmente queríamos con ellos, porque los hijos se pueden sufrir o se pueden disfrutar o, lo más normal, ambas cosas aunque en distintas proporciones.
Decidimos disfrutarlos y creo que lo hemos conseguido, no sin su parte de sufrimiento. Hemos tenido tres, ya adolescentes, y nos hubiera gustado tener más. Nuestra vida cambió radicalmente, por supuesto, pero no a peor.
Me da la impresión que en España, como buen país católico, se sublima excesivamente el sufrimiento y en muchos foros de madres/padres, se hace mucho más hincapié en los malos momentos y en los cambios sufridos hacia mal que en el enriquecimiento que supone ser padre.
No pretende ser una crítica a los sentimientos que cada uno tenga de la convivencia con hijos, poque las circunstancias de cada uno pueden ser muy distintas. Cada cual siente como siente y sufre con lo que sufre, pero quizás tendemos mucho más a exteriorizar lo negativo que lo positivo de una situación.
Me encantaría leer un post en que contaras en que has crecido como persona por el hecho de ser madre de tres pitufos.
Lo primero felicitarte por el blog, que sigo desde hace tiempo pero no he comentado nunca. Consigues sacarme muuuuchas sonrisas con cada post, me río mucho con tu forma de contar tus aventuras y desventuras con tus pequeños.
ResponderEliminarYo tengo dos que se llevan sólo 2 años, y aunque a veces me desesperan también me dan muchas satisfacciones. Me he plantado, porque no creo que pudiese llevar más carga de trabajo entre lo que guerrean en casa y el trabajo fuera de casa.
Siento que la tónica general de los comentarios es que lo mejor para la madre es tener sólo un hijo (o puestos así no tener ninguno)y no creo que fuese la intención de tu post generar ese sentimiento.
Seguro que mueren muchas neuronas, pero por falta de sueño y descanso (supongamos que no tienes hijos y sales todas las noches y además te echas unas copas ¿no morirían también unas cuantas?). A cambio mis hijos me han dado cosas que nadie nunca me podrá dar, sentimientos y experiencias únicas. Y si no fuera así ¿por qué tantas repetimos?
Un hermano no sólo afecta al primer hijo, también los padres lo viven de forma distinta, más cansada pero con menos miedos y menos centrada en sólo una personita.
Pues yo todavía sigo con el resquemor de no haber tenido el tercero, también es cierto que la primera es un sol y el segundo ya empieza a portarse muy bien.
ResponderEliminarMuy probablemente sea como bien dices que las neuronas ya me fallan, porque llevo cuatro años, desde que nació el segundo que no paro y entre caídas de pelo muy preocupante, rechinar los dientes por la noche que de tanto apretar me despegaba los braquets cada dos por tres, fragilidad en las uñas y ahora con una alergia que no saben a qué que me pica todo el cuerpo :-(.
Menos mal que con la segunda cesárea tomé la sabia decisión de ligarme las trompas y ya que me metan un bebe en la tripa cuesta unos 6.000e, bueno eso y que no te meten uno te meten dos por el "por si acaso no pegue", pos cambié el salón, por si acaso pegaran los dos y entonces ya sí que me quedaba calva.
Ánimo chiquilla, que al después de un tiempo ya empiezas a olvidar y lo ves hasta bonito todo (por eso repetimos).
besotes desde Gran Canaria
Mª Mar.
M Mar, no puedo resistirme de comentarte lo de los dientes. No sé si te lo has mirado en el dentista, pero te pueden hacer un "trasto" (no sé cómo llamarlo, ¿será porque ya tengo 2 hijas ;)?) que te lo pones todas las noches para dormir, y así evitas destrozarte los dientes. Yo duermo con ello, y cuando te acostumbras, es una maravilla, porque te das cuenta de cuánto te rozabas los dientes. Te recomiendo que lo mires, porque te los puedes destrozar de verdad. Un saludo!!!
EliminarAy, qué miedo!!! estoy esperando el segundo, y todavía no volví a la categoría de ser humano después de la primera! lo que me espera! te dejo mi blog por si te interesa pasar a conocerlo. http://estocolmoladob.blogspot.com.ar
ResponderEliminarY lo de "huelen tan bien"....depende. Mi hija la mayor parte del tiempo huele a corderito!
ResponderEliminarPues no sé si es proporcional, yo diría que no porque tengo sólo una hija y estoy fatal de la memoria. Así que con tres alzeimer fijo
ResponderEliminarYo me he quedado con la duda de saber qué es exactamente lo de atornasolamiento de paredes, aunque miedo me da preguntar XD
ResponderEliminarYo soy madre de tres también. Los dos pequeños se llevan 19 meses, y no tengo tiempo para aburrirme! El mediano no para, me recuerda a tu destroyer, no inventa nada bueno! Pero nos tiene camelados!
ResponderEliminarLo que sí es cierto, que con tres, lo relativizo todo, y voy a lo práctico, me estreso menos que cuando sólo tenía uno.
Hola guapa! Felicidades por el blog, tus relatos son tan ingeniosos y agudos que cada martes cuando abro el ordenador busco tu relato impaciente. Respecto a la maternidad te felicito por tus 3 polluelen y por el amor con el que los crias. Yo me he plantado con una hija, un amor de 4 añitos que seguira siendo mi unica hija ya que con el embarazo y parto me deje parte de mis pulmones por el camino, como es la maternidad y la salud... un regalo y una caja de sorpresas. Feliz Navidad!
ResponderEliminarMe gusta mucho toda la información que compartes.
ResponderEliminarPor cierto, mi hijo comienza el Kindergarten en unos meses, en un minigruppe porque tendrá menos de 3 anos. Irá todo el día, y al parecer tiene que llevar el desayuno de casa en la mochila, pero la comida se la dan allí. A tí te pasaba igual? Qué le hacías para desayunar?
Al parecer, cada dos semanas, habrá un desayuno buffet donde cada ninyo tiene que llevar algo.
Si puedes, nos cuentas más de la guardería. He oído que en la época de navidad hay muchas actividades.
Hola, me encanta tu blog!!! Tienes un estilo único, como cucubebé! Es nuestra tienda online de moda infantil para peques con mucho estilo, y me gustaría compartir su nueva creación con tus seguidoras, saludos!
ResponderEliminarMe encanta leer que hay madres que se atreven a decir que la maternidad no es tan ideal como la pintan. A veces me da la sensación de que como tienes la bendición de haber tenido uno, dos, tres o los que sean, tienes que estar 24/7 feliz, contenta, agradecida y no puedes quejarte, como si fuese un delito decir abiertamente que los niños claro que cansan, estresan y a veces te dan ganas de llorar incluso porque no puedes más, pero no por eso se les quiere menos, y te aplaudo desde España por haber dicho abiertamente todo eso que, muchas veces, no nos dejan decir.
ResponderEliminarMuy interesantes reflexiones.
ResponderEliminarUn saludo.
Vídeos infantiles online
Es imposible, como hombre, opinar sobre este tema, pero como hijo único siempre he considerado que salvo por cuestiones médicas, es el peor daño que le podemos hacer a un hijo; no darle un hermano. Solamente los hijos únicos sabemos lo que más tarde ante la Sociedad este hecho nos hace sufrir. De lo primero, solo podría decir que la inmensa sabiduría de Dios... ya tuvo a bien, encomendaros esa virtud de parir... de lo contrario... no nacerían muchos... creo yo. Feliz Ano Nuevo.
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